La estrella perdida: Cuento de Northwinter.




Parte I


El Fresno.



Pues erase una vez unos aventureros que se conocieron por mera casualidad, todo empezó en las altas tierra de Earhä en Northwinter para ser exactos, era una tarde fría y soleada cuando a Toth un joven párroco de la iglesia de Desna, le dieron la instrucción de ir a buscar a una caravana de fervientes guerreros que llegarían a guarecerse en las filas del ejército invernal el cual descansa y cuida la Ciudadela de Northwinter, así que Toth cumplió la instrucción y siguió camino al sur hasta   un gran fresno que está en una pequeña colina donde descansa  un pequeño arroyo que viaja suave y sin preocupaciones, Toth miro debajo del Fresno a una persona que se encontraba descansando y a un perrito que apenas se miraba entre el matorral y las sombras  del gran árbol, el perrito se veía que comía algo cerca del caminante descansando, Toth se acercó cautelosamente y dijo:-¿ejem buenas tardes señor?- y cuando iba a decir “disculpe”, vio como el pequeño can mostraba los dientes de su podrido cuerpo, y vio que  era un perro zombi, así que Toth decidió salir corriendo,  mientras el perro lo perseguía por la campiña, el joven párroco atravesó  el pequeño arroyo  y vio de lejos a un grupo de forasteros: a un valiente  paladín con su  flamante armadura de nombre Lotharion y otra muchacha  de rasgos hermosos y ropas coloridas y hermosas, de nombre Tessara, los forasteros deciden ayudar a Toth y pelean ferozmente con el can  al que terminan despedazándolo, después de un rato de calma,  se presentan todos, y Lotharion le dice que fue enviado  a Northwinter por su Iglesia, Toth se sorprende pues el recordaba que llegaría un ejército,  y Tessara dice que conoció a Lotharion en el camino ya que ella viajaba la bosque nororiental,  ya una vez preparados para el camino de vuelta a Northwinter,  el grupo de valiente aventureros observan unos  zombis que caminaban  muy lentamente alejados del camino, deciden entre todos espiar encimados en una pequeña loma,  y se sorprenden al ver que eran aproximadamente 70 u 80 undeads caminando erráticamente hacia el norte liderados por un wargo y su jinete un humanoide encapuchado, así que  el grupo de aventureros conformado por Lotharion, Toth y Tessara, deciden apresurarse para ir a Northwinter a dar aviso del potencial ataque; 


 

Una vez que la luna ilumina pesadamente la ciudadela de northwinter, los aventureros llegan estrepitosamente, Toth y los aventureros tardan en hacer entender a los Centinelas del peligro que los acecha, sin embargo en el sur un ejército de orcos se acerca para rodearlos y atacar por el norte  y del  otro lado del acantilado en el puente  que se encuentra al noroeste de Northwinter  un centenar de goblins se están preparando para la batalla y atacar a Northwinter, la batalla empieza de la nada, la noche es muy espesa y una neblina no tan densa empieza a emerger desde el bosque inundando toda la escena, por el noroeste atacan los Goblins  y  del  sur a noreste atacan los Orcos,  la batalla empieza y los aventureros organizan a la gente dentro de la ciudadela, la mayoría se resguarda en la iglesia, Toth  sube  a la torre de la iglesia y ve que del  oeste  unos goblins con unas escaleras  muy largas intentan cruzar el acantilado, les da aviso a su grupo de amigos y salen a la contienda,  el grupo se acerca  peligrosamente al acantilado y Lotharion recibe a un par  de goblins con la espada mientras se cruzan entre sus piernas, los que llegan a la ciudadela van rompiendo y raspando las fachadas de la casa real, Tessara ataca magistralmente a un par de enemigos  y los daña fatalmente, Toth  intenta detenerlos en el paso  de la escalera con Lotharion pero la escalera pesa mucho y del otro lado del acantilado ya están atacando los goblins con sus arquitos  y las flechas se incrustan en la fachadas de madera,  una que otra pega en la armadura de Lotharion y en las ropas de Tesara y Toth pero él las cura inmediatamente para seguir en la batalla,  algunos Goblins lograron entrar en la casa real y los sigue Toth, y logra aniquilarlos, para cuando regresa  Lotharion y Tesara ya acabaron con varios goblins  entre Toth y Lotharion tiraron la escalerota por el acantilado, y para ese momento la batalla había acabado; La estrategia de Northwinter y sus murallas dieron ventaja determinante, pero resulto que varios soldados murieron en batalla y que la corona de Northwinter había desaparecido.

El recuento de la batalla se hizo y Bob, el consejero del pueblo pereció en la casa real, muerto por dagas goblins y el pequeño Rey, con puño de hierro y voz enérgica le dijo a su pueblo que Northwinter no padecerá y que la fuerza de su padre y la sabiduría de su madre corren por sus venas.

Los aventureros descasaron esa noche en la iglesia, con un silencio profundo mientras las brasas de la fogata se desvanecían suavemente en el reflejo de los ojos de cada uno de los aventureros.



Parte II


La corona de Northwinter.



Cada uno de los aventureros se disponen a hacer sus actividades Lotharion y Toth,  se ponen al  corriente con la dirección de la iglesia, y tocan las campañas y todo el pueblo anda emocionado, con los nuevos comisionados, mientras tanto los feligreses ponen al corriente de todas las andanzas del antiguo párroco y sus secuaces,  ya que se enteran que el antiguo párroco le gustaba la bebida  y que tenía a dos muchachas que lo andaban correteando, Tesara conoce a Amelia, la tabernera y le cuenta las historias que han acontecido en los alrededores desde la muerte del Lord  Anemar Strongstorm, siendo la principal que desde la llegada de la nueva  fe, (como le dicen ellos) no ha habido orden, ya que la iglesia se mete donde no lo buscan y que organiza muchos eventos para con la casa real, donde la comida y la bebida corría por parte de la iglesia; Ya caída la noche, Jeryco el comandante de los ejércitos de northwinter manda a llamar a las galeras  a Toth, a Lotharion y  a Tessara, y les informa de lo que aconteció ayer, y que están metidos en un problema ya que da mucha curiosidad que ellos estuvieran en la zona por la que entraron los goblins, donde sacaron la corona y el lugar donde pereció el consejero llamado Mel, sin embargo Jeryco les da su voto de confianza, pero a cambio necesita un favor, le informa que extrajeron de la casa real una corona y documentos de lord Birghtcrane, porque lo que es muy sospechoso,  y lo único que sabe es que se dirigían al norte, así que les dice que  cacen a los goblins y al menos traigan información de la corona.

El grupo de aventureros sale en la mañana fría y oscura, el sol todavía no aparece cuando el grupo atraviesa el puente de piedra,  el camino  asciende ligeramente serpenteando entre las cordilleras, y asi caminaron hacia el noroeste durante un día, sin nada que interrumpiera su  andar, amaneció y nada cambio del día anterior, a excepción que ahora a mitad de la jornada se adentraron hacia el norte a un bosque joven y alegre con sus copas llenas de nieve y fauna por todos lados, antes de caer la noche justo en el ocaso, el grupo se encuentra en una camino en una zona rocosa, cuando a lo lejos se oyen unas voces, el grupo  investiga y en la penumbra  ven que discuten unos encapuchados contra unos orcos, los orcos  desisten ellos le dan una bolsa pequeña de algo que pareciera moneda y ellos le entregan de mano a mano la corona de Northwinter, y entonces es cuando los aventureros deciden atacar furtivamente a los contrincantes, Lotharion embiste y ataca masivamente a los orcos y a uno de los encapuchados, ya que trata de escaparse pero Tesara sigilosamente con sus poderes arcanos logra que emerjan de la tierra unas espinas que engarzan al asustado encapuchado,  mientras trata de escapar rompe sus ropas y deja entrever que es un Ranger oscuro, mientras Lotharion ataca a los orcos y al ranger, y Toth, ve que  hay dos arqueros  que atacan con sus flechas, desde lo lejos , asi que Toth ataca con sus poderes divinos a uno de los arqueros,  el embate comenzó y después de un rato solo queda el ranger atrapado al que le encestan un golpe solo para noquearlo;

Al extremo del camino, detrás de un gran árbol y al cobijo de las sombras, un ente demoniaco observa tranquilamente la última escena.

Valâhk camina entre la oscuridad, Lotharion lo ve y monta un caballo fugazmente mientras recita canticos de guerra  y se lanza inmediatamente cargando,   Valâhk con una voz fúnebre y perpetradora, dice:-“Tu fe ni tu espada te  salvarán ahora, la oscuridad blandirá tu corazón”,  Lotharion blande su flamante espada que se traba con el estribo, intentando atacar  y toda la fuerza hace que la silla se destrabe  del faldón, moviendo vertiginosamente  al jinete haciendo que la espada caiga parada en el lodo,  el caballo se tuerce un poco y repara drásticamente, acción que hace que Lotharion caiga violentamente rompiéndose un brazo y atravesándose una daga en parte del lado izquierdo del abdomen, el caballo sale entre la oscuridad y Valâhk, solo con un ligera sonrisa en su rostro, le dice suavemente: “  la muerte solo sería un regalo para ti”, Valâhk reza un canto oscuro profanando la vida y toda esperanza, el solo toca el pecho de Lotharion  corrompiendo toda su fortaleza alejándolo de la divinidad y de lo terrenal, haciéndole sufrir toda la eternidad en un solo sentimiento por un segundo, Lotharion cae desfallecido, mientras sus amigos Tessara y Toth ven la escena mientras acuden al auxilio, para cuando llegaron Toth lo único que pudo hacer es orar por su amigo y dichos actos celestiales reavivaron el cuerpo de Lotharion, pero su espíritu se había quedado en el limbo.

El regreso a Northwinter fue sereno y todo en silencio, cuando llegaron entregaron la corona, y dieron santo y seña de lo que habían visto. Toth y Lotharion fueron a descansar a la iglesia, Tesara fue la taberna y bebió hasta no recordar más la noche anterior.




Parte III


El escudo de piedra.



Ya una vez entregado la corona, los aventureros son reconocidos como Héroes,  el Rey Alastam Strongstorm les agradece públicamente y las misas posteriores en Northwinter fueron un éxito, Tesara le hacían reverencias en las calles y fueron tratados con gran respeto, el capitán Jeryco, los llama a una reunión y les explica la necesidad de conocer más acerca de su enemigo, les explica que muy al norte hay una torre de un mago llamado Xarmugón, y que puede ser la clave de todo lo que ha pasado, ya que ese mago tenia los conocimientos necesarios que se relacionan entre los ítems que está recolectando el enemigo; era ya tarde y el sol se había puesto, y un aire frio corría por la ventanas en la sala de armas, Jeryco cree que  Valâhk intenta obtener el paso o llave de un portal, que Xarmugón obtuvo a través de sus artes arcanas, y que a su vez le había otorgado al Rey de Northwinter, sin embargo Jeryco expresa su confusión que en el ataque a la ciudad los goblins se quisieron llevar la corona y no el anillo, también les explica que sabe que ese anillo funciona como fuerza catalizadora para controlar una puerta que se ubica en algún lugar de la Torre de Xarmugón, así que les pide a los aventureros que viajen al norte y  vean donde está el ejército de Valâhk y si es posible conocer un poco más de sus intenciones. También les ofrece la ayuda de otro aventurero llamado Kaleb ágil de manos y pies un hobbit.

Después de unos días de descanso el grupo de valiente aventureros salen en una mañana fría y se encaminan por la ruta norte, caminan un día sin problemas entre la espesura de un bosque joven de araucarias y pinos, para entonces el camino ya está derruido y se alejan de el para dirigirse al norte y entrar a los bosques del norte, en el camino ven a muchos zombis caminando aleatoriamente, a lo que ellos los atacan sin contratiempos,  ya en el segundo día en noche cerrada, los aventureros hacen guardias y es cuando Toth oye entre la maleza unos pasos pesados, cuando se incorpora ya tiene a dos ghouls intentando comérselo, se despiertan estrepitosamente Tesara y Lotharion y después de un embate poco organizado logran sacar ventaja y consiguen ganar la contienda sin tanto daño,   pasan la noche casi con un ojo abierto y siguen avanzando, y a la mitad del día en la espesura del bosque se oye un movimiento ajeno a lo natural, el oído majestuoso de Tesara les avisa, y Toth se separa del grupo para ir a investigar el ruido  de repente  de la nada de arriba de la copa de un árbol le cae encima a Toth  un hombre encapuchado y lo toma de rehén, le pone una daga en el cuello y les pregunta que quienes son, después de un rato de palabras entre ambos les indaga nombre y procedencias, ellos responden sin mayores tapujos y lo deja libre, el  hombre encapuchado descubre su rostro, dejando mirar un hombre de cabellos largos castaños  de complexión muy delgada y con tatuajes rúnicos en las mejillas y en el cuello, les dice que su nombre: es Karuht Firesoul, Ranger del Norte, ex líder y  ex comandante de la cofradía, hasta que Teseiraa WIldspirit  tomo el poder protegido por un bastardo que se hace llamar Valâhk y que a partir de ese momento todo se tornó diferente, les explica que se anden con cuidado que todo afuera de Northwinter antes estaba protegido por la cofradía, pero ahora  Valâhk tiene control, ya que ha perpetrado panteones y ha estado saqueando y destruyendo pequeños poblados y acrecentando su ejército infernal, también les dice que solo una pequeña fracción de rangers son honestos con su fin, y que son perseguidos por los rangers negros,  y que él se dirige a  Nortwinter a explicar al Rey  de lo acontecido.  Antes del atardecer terminan la conversación, se despide alejándose en el bosque diciéndoles que el punto de referencia es un escudo de piedra que se ve desde lo alto de una montaña justo después de atravesar un rio alebrestado.

            Salieron rumbo al noroeste entre un bosque adulto de pinos y  olmos, entre las colinas y montañas, senderos peligrosos que bordean montañas y pequeños arroyos,  y viajaron un día más; al amanecer del 3 día ven desde lo alto un rio abajo que corre en la ladera de una cordillera un poco más grande, justo al centro, se ve entre los grandes pinos una gran roca en forma de escudo justo al lado del rio, los aventureros bajan pesadamente la falda de la montaña y llegan al rio, Lotharion da unos pasos adentro y no tarda mucho en hundirse y la corriente lo empieza arrastrar hasta meterlo al mero centro entre las rocas y la rápida corriente,   Kaleb y Toth corren ayudarlo y Tessara manda a que unos lianas lo atrapen para que no siga más adelante, después de un gran rato salen todos victoriosos del  traicionero Rio para descansar a un costado del escudo de piedra, en un ambiente húmedo y rocoso.




Parte IV


La Expiación.



Amanece nublado y con una ligera aguanieve cayendo suave y tranquilamente; subiendo el escudo de piedra al final empieza un gran bosque joven de Olmos, con un pasto perfecto, adentro del enigmático bosque parece un ambiente mágico e imperecedero, los aventureros caminan tranquilamente durante media jornada hasta que de repente oyen del este unas hordas de perros salvajes que los empiezas a acechar, seguido por un ejército de undeads liderados por   Valâhk y sus clérigos,   el grupo trata de defenderse pero los perros son varios y a pesar de que los aniquilan,  ghouls, zombis y skeletons los siguen de cerca,  otra refriega empieza y los aventureros ven más de cerca al ejército, Lotharion carga contra varios de ellos, y les grita enérgicamente a sus amigos:-¡Vayan los alcanzo!-, el grupo de amigos no logran comprender todo, cuando se percatan que ya van en huida hacia lo más cercano que recuerdan: La ciudad de Piedra Escondida.

Lo último que logran ver es como Lotharion logra asestar unos golpes a unos perros zombis que lo atacan, mientras Valâhk ataca al Paladín, los Clérigos oscuros oran enalteciendo el espíritu de su amo.



Parte V


Piedra Escondida.



Noche cerrada y una oscuridad espectral cubre el manto celestial, los aventureros: Toth, Tessara y Caleb, corren entre los matorrales y suben escarpadas laderas y montañas, los perros los siguen de cerca y cada vez más cerca, en eso un acantilado de 5 metros es su salvación lo empiezan a escalar y llegan a un claro de bosque donde a lo lejos se perciben el fatuo reflejo de la atalaya de Piedra Escondida. Los aventureros llegan a la parte posterior de la ciudad, explican breve y rápidamente de lo acontecido y no los dejan entrar, se siguen explicando con la guardia, con de repente del noreste se oyen canticos arcaicos y profanos, los perros empiezan aullar y el ejercito de undeads de empieza a amontonar a solicitud de su Amo Valâhk y sus clérigos. Mientras tanto la armada de Piedra escondida se empieza organizar y sale el ejercito a combatir y los arqueros del otro lado preparan sus arcos, al encuentro se une un Pequeño Valiente que lo conocen como el Bardo Innominado, a quien a mucha gente le gustan sus odas, cantos y cuentos, pero principalmente sus malabarismos; de la nada la batalla empieza cuando el enemigo lanza maldiciones, unos arqueros vomitan y otros caen desmayados.


La batalla es campal, los undeads cada vez se acercan más a la entrada  y los arqueros  detrás de la muralla no afectan seriamente al ejército enemigo,  los esqueletos armados con arcos dañan a los guerreros de la muralla,  y los zombis y perros atacan ferozmente a la armada, de repente la  puerta frontal se abre y 4 escuderos y un hombre llamado Eldhar sale majestuosamente orándole a su Señor para que proteja la tierra de Piedra escondida de lo pérfido y mancillado de espíritu, a su vez 6 clérigos más en diferentes  puntos de la ciudad se unen a su oración,  Eldhar expresa:- “Protéjanme debo de culminar mi oda para que tenga efecto”, así  que los valientes Héroes, se proponen a cubrir a Eldhar junto con los otros miembros  de la armada, la batalla no cede y los undeads no dejan de salir del bosque, el ejercito enemigo está dañando  la puerta y es cuando Eldhar en un suspiro, hace que su canto suba al cielo en un haz de luz blanco cristalino, cubriendo todos los límites de la ciudad en una hermosa cúpula, al instante caen casi todos los undeads, y solo se quedan los más grandes y fuertes que pelean hasta el último instante, Valâhk frunce el ceño y se acerca  a Eldhar atravesando el circulo de protección,  diciéndole:” la oscuridad devoró la agonía”, en eso solo se ve como cae desmayado en un grito de dolor de Eldhar; Valâhk, se ve como le afecta el circulo pero aun así aguanta bastante bien, alejándose suavemente entre la oscuridad.

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